| Restos arqueológicos de la ciudad de Pompeya (Nápoles) |
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A pocos kilómetros de la ciudad de Nápoles se encuentran el importante área de los restos arqueológicos de la ciudad romana de Pompeya.
El área arqueológica de Pompeya abarca alrededor de 66 hectáreas, de las cuales tan sólo unas 45 fueron excavadas. La subdivisión en barrios y manzanas se realizó en 1858, y por razones de estudio y de orientación se pusieron las denominaciones de las casas basándose en hallazgos particulares y en otras circunstancias cuando se desconocía el nombre de su dueño y así fue acuñada por los excavadores.
Al visitar las ruinas y pasear por sus estrechas aunque bien trazadas calles empedradas, se pueden apreciar los surcos que las ruedas fueron produciendo en su antiguo empedrado. En algunas partes los surcos son tan profundos que se piensa que era un plan estratégico, pues solo podían pasar vehículos con una distancia determinada entre ruedas lo que hacia imposible el acceso a otros vehículos exteriores al área que no tuvieran la misma distancia entre ruedas.
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Pompeya .- Sus restos arqueológicos bien merecen una detenida visita, la reconstrucción nos da una idea de la importancia en sus tiempos y su buen trazado nos lleva fácilmente a los restos de los edificios más significativos como:
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Los templos de: Venus, Apolo, Júpiter, la Fortuna Augusta, el Dórico, Asclepio, Isis. |
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Las casas de: Fauno, la Fuente Pequeña, los Dióscuros, Meleagro, Apolo, el Poeta
Trágico, Pansa, el Horno, Sallustio, el Cirujano, la villa de Diomedes, los Misterios,
la Caza Antigua, los Ceii, Menandro, Aquiles, Polibio y Europa.
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Puertas de: Herculano, la Necrópolis, Nocera, Nola, la Muralla, el Arco de Honor. |
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Otros .- las Termas, la Basílica, el Faro, el Santuario, el Granero, el Lupanar, el Foro |
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La Ciudad de Pompeya surge sobre una colina formada por la lava del Vesubio; por su posición estratégica controla el valle, en cuya desembocadura se hallaba emplazado un puerto pujante. Los restos más antiguos datan de finales del siglo VII a. de J.C. cuando se edificó la primera muralla, que delimitaba un área de 63,5 hectáreas. Fue una civilización mixta, en la cual se habían fundido elementos autóctonos, etruscos y griegos. A fines del siglo V a. de J.C., las tribus bajaron de los montes y se diseminaron por su actual emplazamiento, que denominaban "llanura fértil".
La Historia cuenta que a fines del siglo IV a. de J.C., la política de expansión, obligó a Roma a intervenir en el Mediodía de Italia. Un sistema de alianzas y una serie de victoriosas campañas militares le darían a Pompeya la hegemonía (343-290 a.de J.C.). De esta forma, Pompeya, en calidad de aliado, pasó a formar parte de la organización política romana. Pero en torno a los años 90-89 a. de J.C., se rebeló junto con otros pueblos itálicos que exigían una dignidad social y política igual a la de Roma. Por esa razón fue asediada la ciudad hasta su capitulación y así se convirtió en colonia romana.
Una vez convertida en colonia, en Pompeya se construyeron edificios públicos y particulares en la época de los emperadores Octaviano Augusto (27 a.de J.C.- 14 d.de J.C.) y Tiberio (14-37 d. de J.C.). En el año 62 d. de J.C. un violento terremoto asoló toda la zona.
En Pompeya la reconstrucción comenzó de inmediato, pero debido a los movimientos telúricos de asentamiento, las obras duraron mucho tiempo. Y 17 años más tarde, otra inesperada erupción del Vesubio la sepultó bajo un río de cenizas y lava cuando aún estaba en obras y la ciudad sepultada cayó en el olvido.
Se volvería a descubrir en el siglo XVI. Pero las exploraciones comenzaron en 1748, con el rey de Nápoles Carlos III de Borbón y continuaron durante el siglo XIX, hasta los años más recientes, cuando se realizaron obras de restauración y valoración de la ciudad antigua y de su patrimonio de edificios, esculturas, pinturas y mosaicos.
La visita de este área es un largo paseo y se puede hacer guiado o con un programa que se consigue a la entrada y un pequeño libro-guía en el que se indica detalladamente toda la distribución. Es conveniente hacerlo sin prisas.
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